4 RIESGOS DEL RUNNING NOCTURNO Y CÓMO EVITARLOS




En Kit Laboral somos expertos en la seguridad de los trabajadores y por tanto conocemos muy de cerca los diferentes riesgos y cómo protegernos de ellos. Se trata de un entorno muy regulado y existen una serie de normativas que dejan muy claro qué equipos de protección individual se deben utilizar ante cada peligro en un entorno laboral.


En el entorno deportivo, también estamos sometidos a riesgos más o menos severos en función del deporte que practiquemos y cada vez más gente nos realiza consultas sobre equipamiento que en principio es para un uso profesional para su uso en actividades deportivas.

Os vamos a comentar el caso del running nocturno o night running, cada vez más en auge por los beneficios que ofrece correr de noche. Los motivos para practicarlo van desde personas que no tienen más tiempo a causa de su trabajo u otras obligaciones, las altas temperaturas, los días cortos en invierno, etc.

Aquí os presentamos 4 riesgos de este deporte y una serie de trucos y consejos para evitarlos:

RIESGO 1. FALTA DE VISIBILIDAD. Es obvio que la noche es oscura pero hay que distinguir el entorno en el que vamos a practicar running para tener en cuenta si necesitamos “ver”, “ser visto”, o una combinación de ambos.

    • Ver. Si salimos a correr por el campo o la montaña en plena noche, lo más importante es poder ver para evitar accidentes. En el mercado existen infinidad de linternas frontales de muy diversas características. Recomendamos que sea ligera y cómoda y a ser posible que tenga baterías recargables con una duración adecuada al tiempo de nuestro entrenamiento. La cantidad de luz que emite no es un factor determinante, es más, no necesitamos una enorme cantidad de luz para correr, pues veremos nuestro entorno demasiado oscuro, perdiendo parte del encanto de la noche.
    • Ser visto. En entornos con tráfico es de vital importancia ser visto. Tenemos que tener en cuenta que aunque sean vías iluminadas, los conductores no perciben la luz de la misma manera que nosotros, pues el campo de visión tiende a centrarse en la zona alumbrada por los focos del vehículo, no fijándose en los arcenes. Podemos utilizar algún elemento que emita su propia luz, como “brazaletes led” y el propio frontal antes mencionado siempre que también incluya una luz roja adicional en la parte trasera.
      Los brazaletes LED son muy prácticos

      Por supuesto, debemos utilizar alguna prenda de alta visibilidad. Las prendas pueden tener partes reflectantes (reflejan la luz de los vehículos) y partes en colores tipo flúor (amarillo, naranja…). En función de la seguridad que ofrecen podemos elegir aquella prenda que se adapte mejor a nuestras necesidades:

      • Prendas con reflectantes. Deben tener una superficie reflectante suficiente y utilizar un de material de calidad (que refleje mucho). Hay que huir de prendas con pequeños detalles en material reflectante, necesitamos ser vistos con suficiente anterioridad.    
      • Prendas alta visibilidad clase 1 EN 20471. Tienen bandas reflectantes además de una superficie de contraste en un color flúor. El resto de la prenda puede ser de cualquier otro color.    
      • Prendas alta visibilidad clase 2 EN 20471.  Además de bandas reflectantes toda la prenda es de color flúor. Son las más seguras y utilizadas por profesionales que realizan trabajos nocturnos en entornos peligrosos (carreteras, autopistas, puertos, aeropuertos, etc.).
    En Kit Laboral, disponemos de multitud de camisetas técnicas, muy cómodas y sumamente seguras, así como chalecos de alta visibilidad, arneses de alta visibilidad, gorras, chaquetas softshell de alta calidad, etc. Además, podemos personalizar estas prendas al gusto de nuestros clientes, mediante técnicas de serigrafía y bordado (por ejemplo para grupos de running).  

    • Combinación de ambas (ver y ser visto). En ocasiones nuestra sesión de running nocturno puede ser en un entorno en el que necesitemos tanto ver como ser vistos, por tanto deberíamos hacer uso tanto de un frontal como de prendas reflectantes o de alta visibilidad.

    RIESGO 2: DESLUMBRAMIENTOS. Si realizamos running nocturno en zonas con tráfico, llega un momento que la vista se nos cansará (y puede perjudicar a nuestros ojos) por el efecto de las luces de los vehículos.

    • El uso de una gorra con visera puede ayudarnos a contrarrestar gran parte de los deslumbramientos. Recomendamos las gorras con visera de alta visibilidad, pues nos hacen una doble labor. 

    RIESGO 3: ACCIDENTE O LESIÓN. Practicar un deporte conlleva el riesgo intrínseco de sufrir un pequeño accidente (caída o tropiezo) y la consiguiente lesión que puede limitar nuestra movilidad.

    • Es recomendable realizar el entrenamiento nocturno acompañados y en caso de que no sea posible, se recomienda llevar un teléfono móvil para avisar en caso de accidente. Hay que tener en cuenta que de noche es posible que no encontremos personas que puedan ayudarnos, por lo que deberemos avisar a un familiar, amigo o a los servicios de emergencia.

    RIESGO 4: ROBO, AGRESIÓN Y SECUESTRO. Lamentablemente existen países con escasa seguridad, así como zonas que por la noche se ponen peligrosas.

    • Una persona que se encuentra practicando running nocturno de manera solitaria puede ser fácilmente víctima de un robo, agresión o incluso secuestro. Debemos informarnos bien, y si no estamos seguros ir siempre a entrenar en grupo; así como informar a alguna persona del trayecto que seguimos y de la duración estimada. Además, existen apps que mediante el uso del GPS del teléfono informan de nuestra localización en todo momento. Si entrenamos en solitario es recomendable hacerlo por zonas con suficiente cobertura de telefonía, en especial si son zonas de montaña o alejadas de un núcleo urbano. Como norma general es mejor practicar este deporte en grupos si lo hacemos en zonas inseguras o potencialmente inseguras. Otra buena idea es entrenar acompañados de nuestro perro, además a él le encantará!

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